Herramientas
Enviar a un amigo
Imprimir
PERSPECTIVA AGROCLIMÁTICA PARA LA CAMPAÑA 2007/2008
El Agro Argentino se Prepara para Enfrentar "La Niña"
Ing. Agr. Eduardo M. Sierra
Es probable que, durante la segunda quincena de Enero y la primera quincena de Febrero, se presente un período crítico, con altas temperaturas, baja humedad atmosférica y escasas precipitaciones y que la segunda mitad del otoño 2008 registre el inicio de un prolongado lapso con precipitaciones escasas y temperaturas bajo lo normal que se extenderá durante la mayor parte del invierno.
Alentado por los buenos precios agrícolas, apoyado en la capacidad productiva que le confieren las innovaciones tecnológicas, y confiado en su capacidad de gestión, el agro argentino se prepara para una cosecha gruesa que podría constituir un nuevo record productivo, capaz de superar la barrera de los 100 millones de Tm.
Sin embargo, para lograr esta meta, será necesario sortear un factor negativo de entidad: Desde el punto de vista agroclimático, la campaña agrícola 2007/2008 se está desarrollando bajo la influencia de un episodio de “La Niña”, de moderada a alta intensidad.
“La Niña” constituye la fase fría del fenómeno de “El Niño Oscilación del Sur” (“ENOS”), y consiste en un enfriamiento del Océano Pacífico Ecuatorial que reduce el aporte de humedad de la atmósfera, por lo que reduce las lluvias en las Regiones Pampeana y Cuyana de La Argentina, así como en el Paraguay, el sur del Brasil y el Uruguay. Por el contrario, Bolivia y el Noroeste Argentino observan precipitaciones superiores a lo normal. Aunque este fenómeno provoca inviernos fríos, el desecamiento de la superficie terrestre hace que, durante la última parte de la primavera y la primera parte del verano, se experimenten fuertes olas de calor.
A esto, se une que la actividad solar se encuentra atravesando un mínimo, lo cual intensifica las irrupciones de aire frío, provenientes del sur, causando una marcada alternancia entre prolongados lapsos cálidos y cortos, pero marcados, descensos de la temperatura.
Debido a estos factores, durante lo que resta de la primavera y la primera parte del verano se registrarán precipitaciones por debajo de lo normal. Paralelamente se observarán prolongados lapsos con calor y baja humedad atmosférica, que incrementarán la evapotranspiración, obligando a un cuidadoso manejo de la humedad del suelo que evite una rápida disminución de las reservas de humedad de los suelos.
Es probable que, durante la segunda quincena de Enero y la primera quincena de Febrero, se presente un período crítico, con altas temperaturas, baja humedad atmosférica y escasas precipitaciones. Este será uno de los mayores riesgos que atravesará la campaña en curso, por lo cual sus resultados dependerán en gran medida de que se tomen las precauciones necesarias para sortearlo con éxito.
La ola de calor será interrumpida regularmente por irrupciones de vientos procedentes del sur, que provocarán marcados descensos de la temperatura, trayendo un alivio temporario a la situación.
Será probable que se observen algunos episodios con precipitaciones abundantes, que habrá que aprovechar para reponer, al menos parcialmente, las reservas de humedad de los suelos. Las fechas más probables de los mismos caerán hacia Navidad, hacia Reyes y hacia los últimos días de Enero pero, dada la irregularidad que registran los procesos atmosféricos, ello no puede asegurarse.
Durante dichos episodios, el fuerte calentamiento de la superficie terrestre determinará que se produzcan tormentas puntuales, con riesgo de granizo, aunque sin llegar a abarcar extensiones tan considerables como en la campaña precedente. Este riesgo se acentuará sobre las islas de calor de las grandes ciudades.
Como es usual en el desarrollo de los episodios de “La Niña”, hacia mediados de Febrero, el fenómeno comenzará a perder vigor, permitiendo que las condiciones agroclimáticas tiendan a normalizarse, moderándose los calores e incrementándose la humedad atmosférica y las precipitaciones.
Aunque esto traerá alivio a los cultivos, al mismo tiempo dará condiciones conducentes para la aparición de enfermedades y plagas, como es el caso del grupo de enfermedades de fin de ciclo de la soja.
Es probable que la segunda mitad del otoño 2008 registre el inicio de un prolongado lapso con precipitaciones escasas y temperaturas bajo lo normal que se extenderá durante la mayor parte del invierno. Este cambio dará buenas condiciones para la recolección, pero la posibilidad de heladas tempranas pondrá en riesgo a los cultivos de ciclo más largo.
Se enfrenta una perspectiva que impondrá riesgos de consideración, que sólo podrán ser superados con un uso eficiente de la tecnología disponible y un planteo productivo prudente, que minimice la vulnerabilidad a los factores adversos.
Quienes hagan el esfuerzo tendrán la oportunidad de convertir, lo que ahora aparece como un arduo desafío, en un logro productivo. Por el contrario, quienes no lo hagan, se expondrán a un fracaso casi seguro.
Buenos Aires, Diciembre de 2007
Ing. Agr. Eduardo M. Sierra
Especialista en Agroclimatología
Facultad de Agronomía UBA
FUENTES CLIMÁTICAS EMPLEADAS EN LA ELABORACIÓN DE ESTE INFORME
· Bureau o Meteorology, Australian Government: http://www.bom.gov.au/
· CFS, NOAA, U.S.A.: http://www.cpc.ncep.noaa.gov/products/people/wwang/cfs_fcst/
· Climate Prediction Center, NOAA, U.S.A.: http://www.cpc.ncep.noaa.gov/
· CMB, NOAA, U.S.A.: http://www.emc.ncep.noaa.gov/research/cmb/
· CPTEC, INPE, Brasil: http://www.cptec.inpe.br/
· European Centre for Medium-Range Weather Forecasts: http://www.ecmwf.int/
· Instituto Nacional del Agua, Argentina: http://www.ina.gov.ar/
· IRI, University of Columbia, U.S.A.: http://portal.iri.columbia.edu/portal/server.pt
· OMM, Naciones Unidas: http://www.wmo.int/pages/index_en.html
· Servicio Meteorológico Nacional, Argentina: http://www.smn.gov.ar/
· The Long Paddock, Queensland, Australia: http://www.longpaddock.qld.gov.au/
Procesando... Por favor espere
No se encontraron comentarios