Todos tenemos contacto con animales, es muy común en el caso de los niños con sus mascotas y de las personas que trabajan con hacienda.
Pero también tenemos contacto con los alimentos ellos producen y muchas veces ese contacto es indirecto, y ese es el caso de esos animalitos no deseables pero muy entrometidos como lo son las ratas y los ratones.
Todos los mencionados en el párrafo anterior pueden transmitir alguna enfermedad a los humanos y, si queremos definir a las zoonosis, podemos decir que son todas aquellas enfermedades que son comunes al hombre y a los animales como la rabia, el tétanos, la brucelosis, la tuberculosis, la triquinosis o el quiste hidatídico.
Algunas son transmitidas por el contacto directo con los perros como la rabia o el tétanos cuando alguno nos muerde; también esta mascota que suele ser nuestro mejor amigo, puede contagiarnos la equinococosis o quiste hidatídico cuando acostumbramos darle de comer las achuras de las ovejas que carneamos en el campo.
Otras enfermedades pueden ser transmitidas por los gatos como la tiña que es un hongo que crece en la piel o la toxoplasmosis tan peligrosa para las mujeres embarazadas.
Los que trabajan con vacas saben muy bien de la importancia de hacer el diagnóstico de brucelosis y tuberculosis en los rodeos pero muchas veces se olvidan de hervir la leche durante al menos 10 minutos antes de tomar esa leche tan rica recién ordeñada.
Y qué decir de la carneada! Toda una tradición familiar! Pero a la hora de consumir los chacinados que tanto deseamos cuando los veíamos colgados en el galpón, ni nos acordamos del análisis de triquinosis que nunca hicimos.
Y de las ratas y la basura? Claro, como se esconde y no se ve, creemos que no existe! Pero esas pequeñas traviesas pasean del basural donde yace un chancho muerto hasta el lugar donde se almacena el maíz, o lo que es peor, al lugar donde se guarda nuestra comida. Y esas simpáticas criaturitas tantas veces caricaturizadas en los dibujitos animados, pueden traernos desde Hanta virus hasta triquinosis, pasando por la toxoplasmosis y muchas otras enfermedades.
Pero qué difícil es acordarse los nombres de cada enfermedad, y quién la produce y cómo se transmiten. Todo esto es muy complicado… entonces mejor me olvido y vivo feliz!
No es tan así, existen alguna medidas profilácticas que podemos tomar en forma rutinaria para no permitir que los animales, que tanto amamos y que nos brindan cariño y alimento no nos enfermen.
Estas medidas se pueden dividir en cuatro categorías:
Medidas higiénicas: lavarse las manos después de tocar animales y antes de comer o manipular alimentos. Además de no llevarse a la boca las manos sucias o dejar que el perro nos lama la cara.
Cocción de los alimentos: Hervir por lo menos 10 minutos la leche y cocinar muy bien la carne, sobre todo, la carne picada. Lavar muy bien frutas y verduras cuando éstas se consumen frescas y no usar la misma tabla ni la misma cuchilla para cortar carne cruda y a alimentos frescos.
Sanidad de los animales: Vacunar y desparasitar a los animales domésticos (perros, gatos, vacas, caballos, cerdos, ovejas, etc.), según prescripción del médico veterinario siguiendo un plan establecido previamente. Realizar diagnóstico de zoonosis como Brucelosis, Tuberculosis, triquinosis, etc. en todos los animales que lo pueden padecer y transmitir al humano.
Control de roedores y basura: No acumular basura. Desratizar en forma habitual. No permitir el canibalismo, sobre todo entre cerdos.
Esto por ahora, y como medida preventiva básica. En las próximas entregas se hará un informe detallado de las enfermedades que produce cada especie en particular y del riesgo que corremos al no prevenir cada una de ellas para que vayamos tomando consciencia de la importancia que las zoonosis tienen tanto en la salud animal como en la de los humanos.
Med. Vet. María Florencia Celma
Conciencia Rural, la vida del campo