Hay mucho por decir cuando de hablar del suelo se trata: es un organismo viviente compuesto por millones de microorganismos que descomponen los restos vegetales y animales hasta transformarlos en humus, elemento de inapreciable valor para las plantas.
Preparar el suelo y, en algunos casos, mejorar su estructura y fertilidad da la posibilidad de cultivar gran cantidad de plantas y es una inversión a largo plazo. Mi experiencia les afirma que de nada vale comprar las mejores especies vegetales o sembrar las mejores semillas si el suelo con que cuentan no es el adecuado.
Para un jardín nuevo nuestra primera tarea es limpiar el terreno de escombros y malezas. Después, se va a poder empezar la mejora del suelo. Para eliminarlas se puede recurrir a una combinación de técnicas químicas y mecánicas. Si la zona está muy infestada con malezas es mejor usar un herbicida total para ahorrar trabajo, en caso contrario, hay que ir eliminándolas cuando van apareciendo, cavar y extraer por zonas, evitando siempre que semillen.
Si utilizan un herbicida total pueden matar cualquier vegetal que toquen, atención con esto, el uso correcto es cuando se dan las condiciones de clima por ejemplo, que no haya viento. Se aconseja usarlo después de una lluvia, en caso contrario y de ser posible, se debería hacer un riego previo. El momento ideal es cuando las hierbas están creciendo enérgicamente (primavera).A los restos de raíces leñosas hay que arrancarlas con cuidado antes de rociar con herbicida usando horquilla, pala y hasta tijera y serrucho cuando el grosor lo hace indispensable.
Hay otras opciones para eliminar malezas que se pueden utilizar para lugares donde armarán canteros florales o se plantarán herbáceas o arbustos y consiste en utilizar un polietileno negro o pedazos de alfombra vieja o lona. Hay que colocarlo como si fuera una capa cobertora sobre el suelo, al no tener luz los pastos se debilitan y mueren. Previamente a extender el plástico negro, pueden cortar las malezas al ras con una pala y hacer hendiduras en el suelo con la pala para enterrar y fijar el plástico.
Para esto es necesario contar con un tiempo suficiente, de uno o dos meses con la zona tapada, luego viene la etapa de cavar con la pala.
Si es un suelo ya limpio pueden simplemente usar la horquilla. El hecho de hundir la pala o la horquilla en el suelo ayuda a resquebrajar las zonas compactadas, mejorando la aireación para permitir un buen desarrollo de las plantas. En ese momento se sacan del suelo las piedras grandes enterradas. Cuanto más profundo se trabaje es mejor pero sin invertir demasiado las diferentes capas ya que los microorganismos que trabajan en la superficie no son los mismos que se encuentran a 30 cm de profundidad.
De ser un suelo arcilloso, que es pesado, puede dejarse en reposo para que se airee. Si la tierra tiene una textura más blanda, basta con removerla con la horca. Cuando el suelo se ha removido con pala o azada y presenta un aspecto grueso, antes de plantar, pueden mezclarlo con la pala nuevamente y luego romper todos los pedazos con un rastrillo final.
El suelo pesado suele ser uno de los problemas causantes de la muerte de las plantas. Estos suelos arcillosos son ricos porque no permiten que se laven los nutrientes, pero comprimen las raíces y el agua tarda en drenar. Esta situación termina afectando a las plantas.
Si la tierra es buena se nota a simple vista: color negro y terrones que se desarman fácilmente.
La misma acción de cavar con pala o el rastrillo es beneficiosa pero, para obtener mayor beneficio, es mejor incorporar al mismo tiempo grandes cantidades de matera orgánica e inorgánica. ESTO AYUDA A MEJORAR LA AIREACIÓN , LA RETENCION DEL AGUA Y HASTA LA FERTILIDAD, tanto para un suelo pesado como para un suelo mas ligero, arenoso.
Los materiales orgánicos pueden extenderse en cualquier época del año en que trabajen el suelo, pero deben recordar que la disolución y absorción de estos lleva una temporada. Si los dispersan en otoño, en la primavera ya estarán listos para su acción sobre el suelo. Si lo incorporan en esta primavera sus efectos serán en 2 o 3 meses.
Entre los aditivos orgánicos más adecuados para la mayoría de los suelos está el estiércol descompuesto y el compost o resaca, estos últimos se consiguen en bolsas en los viveros. En el caso de extensiones grandes, si cuentan con un suelo pobre, les aconsejo rellenar la superficie con tierra negra, si es posible mezclada con arena. La arena es un aditivo inorgánico que mejora ligeramente el drenaje de los suelos arcillosos. Si es una zona arenosa, incorporar tierra negra únicamente y, en lo posible, compost o estiércol.
También pueden incorporar cal, que mejora la estructura de un suelo compacto, pero al ser alcalina, no debe usarse cerca de las plantas que necesitan suelo ácido como en el caso hortensias, jazmines, helechos, azaleas y cítricos.
Al compost a utilizar pueden elaborarlo ustedes a partir de restos de cocina, recortes de pastos, ramas pequeñas en la base y estiércol para acelerar la descomposición.
A veces nos encontramos con terrenos formados sobre rellenos, en donde renovar todo es de un alto costo. En ese caso lo ideal es excavar la zona de los canteros unos 50 cm reemplazando la tierra mala por tierra negra o tierra y arena , la del resto del jardín puede renovarse en cada planta . Siempre renovando con hoyos grandes. Para árboles y arbustos los hoyos deben tener un diámetro de 70 a 1 metro y una profundidad de 50 a 1 metro o 1, 50 metro (Depende del tamaño del ejemplar). Hay que asegurarse de que las raíces encuentren un buen suelo cuando crezcan.
No hay que olvidar la salida del agua del terreno. Para ello es importante respetar las pendientes naturales e incluso, ayudarlas .Pensando en terrenos urbanos, a veces hay que construir pozos drenantes en zonas más bajas, esos posos que pueden ser de una profundidad considerable (tres metros). Se deben llenar con piedras, cascotes, arena gruesa, y, los últimos veinte centímetros, Tierra negra para sembrar césped. O bien colocar un sistema de cañerías que desagote en otro lugar con una rejilla y para disimular un grupo de canto rodado con maceteros. Otra opción es elegir directamente especies que se adapten a zonas húmedas. Ejemplos: Lirios, cyperus, acorus, zephiranthus, achiras, hemerocallis, vincas, y árboles como Sauces, álamos Ceibos, casuarinas, plátanos.
Otra solución es la construcción de lomas en la zona donde se acumula agua, pero sin ser muy pronunciadas porque quedan antinaturales
En la parte baja siempre hay que plantar especies tolerantes al anegamiento.
Están en el momento justo para comenzar a trabajar y preparar el suelo, y nunca olviden que un jardín es para divertirse y pasarla bien. Si no, no vale la pena tenerlo.
Hasta la próxima.
Ing. Agr. María Celina Spala