Para dar color y luminosidad en nuestro jardín tenemos un sin fin de flores a las que podemos recurrir. Están las especies denominadas anuales, son las que crecen, florecen y mueren en una temporada y se propagan a partir de semillas.
Hay otras que son bianuales, también crecen de semillas pero producen tallos y hojas en un primer periodo y en la temporada siguiente florecen, es decir, su ciclo es en dos años. Algunas son hasta trianuales, viven tres años para luego volverse leñosas y luego se desmerecen.
La condición de anual depende del clima, muchas especies en su lugar de origen son perennes, pero con clima más frío se tratan como anuales. Puede ocurrir que se produzca la resiembra naturalmente, si dejamos el lugar sin tocar, al año siguiente volvemos a tener las mismas flores, es una experiencia que conozco hasta con las violas, ésta temporada de invierno primavera crecieron en un macetero hermosas violas cornuta, mas grandes que nunca, seguramente por la selección natural de semillas que hubo en el lugar.
La utilización de las anuales sirve para rellenar espacios varios en canteros o en jardines nuevos hasta que crezcan los ejemplares mayores, también se utilizan para macizos florales, borduras, rocallas , macetas, rejuvenecen un patio con baldosas rotas o agrietadas, ya que podemos suprimirlas del todo y sembrar allí estas semillas en medio del piso.
Hay trepadoras anuales muy valiosas para cualquier jardín que también se propagan de semillas como la Ipomea.
Al obtenerse de semillas, tienen la ventaja de conseguir muchos ejemplares a un bajo costo. Se siembran en lugar definitivo en primavera. Conviene preparar el suelo removiendo la tierra para un buen drenaje y buscar la ubicación correcta: si es que necesitan sol no intentar sembrar a la sombra, porque los resultados no serán los apropiados, lo mismo a la inversa.
Para una buena planificación en el jardín, además del tema del sol, se debe tener en cuenta el tamaño de las especies y el color. Con respecto al tamaño siempre los ejemplares pequeños van delante y los más grandes detrás. Con respecto al color depende de las preferencias personales, pero una masa de igual color impacta visualmente mejor que una mezcla contrastante.
Pueden experimentar de animar un césped apagado o en espacios grandes tirar semillas al voleo que luego nos sorprenderán añadiendo color primaveral o veraniego. Previamente cortar el pasto al ras, luego tirar la semilla con una mezcla de arena y humus de lombriz, regar abundantemente y logran un efecto de pinceladas de color y texturas diferentes. Un buen ejemplo se logra con semillas de schoslzias, cosmos y coquetas, ésta última es fácil su dispersión en el césped a partir de la utilización de plantines en una temporada, luego se reproducen cada año, aunque en un menor tamaño, suelen quedar tan pegadas al suelo que no dificulta el paso de la maquina de cortar el césped, y logran dar un lindo efecto al espacio. En caso que el césped exceda la altura de las flores se lo corta manualmente con tijera, convengamos que se trata de escasa superficie.
Otro recurso provisional es hacer una cobertura con flores a partir de adquirir los plantines en el vivero, logrando un efecto instantáneo. Tiene un costo mayor, pero la ventaja de disfrutar de los colores desde el primer día.
Es importante elegir aquellos plantines que tengan muchos capullos por florecer, que estén sanos y bien compactos. La distancia de plantación va entre 10 y 30 cm. Cuando son plantados a poca distancia unos de otros no logra desarrollar la planta. Es un error bastante común por el afán de ver un macizo compacto. En esto juega la paciencia de cada uno.
Como en el caso de la siembra, también el suelo debe estar mullido, aireado, suelto, aconsejo incorporar tierra para elevar el cantero cuando los plantines están colocados cerca de otros ejemplares mayores como arbustos o árboles, para evitar competencia de nutrientes y agua entre las raíces y además favorecemos el drenaje.
Es importante enriquecer el suelo para que las plantas dispongan de nutrientes, realizar un abonado orgánico con resaca, compost, estiércol seco, humus de lombriz o bien al final cuando están los plantines en el lugar definitivo, agregar granos de fosfato diamónico o nitrofoska, es un aporte de fertilizante inorgánico que proporciona los nutrientes en forma directa, pero evitar el exceso, solo dispersar a razón de 4 o 5 granos por plantín. De tener la posibilidad aconsejo, para mejorar la estructura y textura del suelo agregar compost o resaca a la tierra existente y al final la fertilización inorgánica. Cuidado con el riego: nunca mojar las flores, se acorta la vida, lo ideal es regar sobre la tierra e ir eliminando las flores que se marchitan para alargar la floración, hay casos que es fácil hacerlo cuando hay varas largas (delphinium ).
También da buen resultado acolchar alrededor de los plantines o todo el conjunto de la superficie, permitiendo conservar la humedad y la terminación es más agradable.
Con estos plantines tenemos la posibilidad de tener un jardín con gran dinamismo visual, ya que permiten cambiarse año tras año las especies variando los colores y las combinaciones.
Estamos en un mes ideal para tener jardines bien coloridos con ésta información en mano. Suerte y hasta pronto!
Especies anuales y bianuales de primavera - verano
Especies anuales Exposición Color
Ageratum Sol/media sombra azul
Aliso sol Blanco - violeta
Cosmos Sol
Delphinium (espuela de caballero sol Blanco - azul
Lobelia Media sombra Blanco-azul-celeste
Scholzias Sol Naranja
Alelí de Mahón Sol/media sombra Blanco-rosa-azul
Portulaca Sol Colores variados
Tagetes (copetes) Sol Amarillo-naranja
Zinnias Sol Colores variados
Nemesia Sol/media sombra Colores varios
Especies Bianuales
Digitalis (dedalera) sombra Blanco-rosa
Nomeolvides Sol/media sombra Azul
Lunaria Media sombra Rosa
Ing. Agr. Celina Spala